Revisa los desagües y bajantes después de una lluvia intensa: una guía rápida

Revisa los desagües y bajantes después de una lluvia intensa: una guía rápida

Cuando una tormenta descarga con fuerza, incluso los mejores sistemas de desagüe pueden verse sobrepasados. El agua que no se evacúa correctamente puede provocar humedades, filtraciones o incluso dañar los cimientos de la vivienda. Por eso, es importante revisar desagües y bajantes una vez que la lluvia ha cesado. A continuación, te ofrecemos una guía rápida para hacerlo de forma eficaz y segura.
Comienza con una inspección visual
Da una vuelta alrededor de tu casa o edificio y observa si hay señales de que el agua no ha drenado como debería:
- Charcos cerca de las paredes o el zócalo pueden indicar que los desagües están obstruidos.
- Agua que corre por la fachada puede significar que las canaletas están llenas de hojas o suciedad.
- Manchas de humedad o moho en muros o techos son señales de filtraciones.
Haz esta revisión poco después de la lluvia, cuando las marcas de agua aún son visibles.
Limpia canalones y bajantes
Los canalones y bajantes son la primera línea de defensa frente al agua de lluvia. Si están obstruidos, el agua no podrá circular correctamente.
- Retira hojas, ramas y suciedad con una pala pequeña o con guantes.
- Aclara con agua usando una manguera para comprobar que el flujo es libre.
- Verifica el bajante vertiendo agua en el canalón: si no baja con rapidez, puede haber un tapón.
- Desatasca con una varilla o manguera a presión si es posible acceder al interior.
Considera instalar una rejilla o protector de hojas en los canalones o en la entrada del bajante; evitará muchas obstrucciones futuras.
Revisa los desagües del suelo y las arquetas
Los desagües en patios, terrazas, garajes o entradas pueden llenarse de tierra y hojas tras una lluvia intensa.
- Levanta la rejilla y limpia los restos acumulados.
- Comprueba el nivel del agua en la arqueta: si está muy alto, puede haber un atasco en la tubería.
- Si tienes un sistema de drenaje o pozo de infiltración, asegúrate de que el agua sigue filtrando correctamente.
Si el agua no baja después de varias horas, conviene contactar con un fontanero o un profesional de saneamiento.
Busca daños o fugas
Las lluvias fuertes pueden poner a prueba la resistencia de tu sistema de evacuación. Revisa:
- Juntas o uniones con fugas en los bajantes.
- Grietas o deformaciones en los canalones.
- Soportes sueltos o rejillas desplazadas por la presión del agua.
Las pequeñas reparaciones pueden hacerse con sellador o sustituyendo piezas, pero los daños mayores deben ser atendidos por un profesional.
Prevén futuros problemas
Una vez que todo funcione correctamente, adopta algunas medidas para evitar complicaciones en el futuro:
- Limpia los canalones al menos dos veces al año, en primavera y otoño.
- Mantén el entorno libre de hojas y ramas cerca de los desagües.
- Asegura una pendiente adecuada para que el agua se aleje de la vivienda.
- Considera instalar un sistema de recogida de agua de lluvia, útil para regar y aliviar el sistema de drenaje.
Un mantenimiento regular puede ahorrarte costosas reparaciones y proteger tu hogar frente a la humedad.
Una revisión que merece la pena
Después de una tormenta, es tentador relajarse cuando el cielo se despeja. Sin embargo, dedicar unos minutos a revisar desagües y bajantes puede marcar la diferencia. Detectar los problemas a tiempo es la mejor forma de mantener tu vivienda seca, segura y preparada para la próxima lluvia.









